devezencuandoescribo

Por favor, no irritarse ante posibles errores, gracias.
En caso de irritarse, no lo haga tanto, puede sufrir de colon, sí, IRRITABLE.


"Autoadhesivos"

Una tarde mientras paseaba, sintió que algo molestaba en sus ojos, los irritaba. Al pasar los minutos esta sensación se hacía más insoportable. ¡ Qué dolor! no podía rascarse, así que comenzó a hacer presión y apretó tanto sus ojos, que estos se soltaron. ¡Sus globos oculares cayeron al suelo!. Entonces, si alguien lo hubiese estado acompañando, habría visto la razón de la molestia : sus ojos tenían pegado algo así como láminas autoadhesivas, imágenes de la realidad.



"Tortura"
Como obligación se les pidió que tragaran, directamente sin masticar, cada una de las partes correspondientes a su anatomía. Así sin más, como dando vuelta un bolsillo. Se les pidió que miraran en su interior cada detalle, hasta llegar al más oscuro rincón. Más tarde, debieron salir de sí mismos, por sus mandíbulas. Todos lloraban como pequeños seres. Acto seguido, se abrazaron unos a otros, se miraron a los ojos y sonrieron. Algo había en su interior, que todo cambió.


"Opiniones"
Comentan que se fue en cohete a
un planeta de por ahí, más allá.
Dicen que la vuelta al mundo era tan soñada, que ya la había dado más de mil veces por segundo, pensando.
Se gritó que sus alas venían desde sus ojos, ahí dentro, en su alma.
Se pensó que la angustia iba a corroer sus manos, hasta sus huesos, el corazón.
Pero todo lo que se comentó, se dijo, se gritó y se pensó, no era cierto.
Sólo estaba durmiendo...
A veces fruncía el ceño, otras sonreía.

"Duda"
- Si nos perdemos en el tiempo, en el espacio, ¿nos perderíamos a nosotros mismos? digo... me refiero a que se supone que nuestra identidad está construida por el continuo proceso de nuestra vida, ¿entiendes? y si la vida esta sujeta a una linea temporal (tomando al tiempo como un invento), al perdernos en el tiempo ¿seguiríamos siendo los mismos?
- Media volá, jaja, que es volá la Margarita (risas de los otros oyentes)
Siguen tomando alcohol, sigue la música, la duda se pierde en el ambiente.

Sin título
Despertó flotando en el vaivén de su memoria, entre las sensaciones que llegaban a él,
producto del recuerdo.

"Complejo"
Seth o Anubis, esas son sus opciones.
Ahora, que este algo limitado en la elección, no es nuestro problema.
Apúrese, hay un montón esperando su rol correspondiente.

"Escena de"
Su memoria escapaba a medida que su ánimo decaía, una relación directamente proporcional. Y así fue que al encontrarlo tirado en el piso, completamente ido, fue posible ver un agujero en su cabeza. La curiosidad y el morbo fue tal, que no pudieron evitar mirar dentro. Estaban sorprendidos. Aquel hombre si hubiese podido proferir palabra alguna, habría sido "me siento vacío".


Sin título

Risas alcoholizadas, carcajadas impulsadas por grados etílicos, que en la sobriedad jamás se expresarían. Miradas, frases de oro,bailes y escándalos. "El mundo es una joda" repiten por ahí.
Al otro día nadie se conoce, se aburren en sus días. Esperan la noche que cuando llega, aquellas manifestaciones se encuentran alegres, festivas, vivas.


"Es hora"
Dejémonos de estupideces, paremos con el cuento ese de comernos las uñas mutuamente.Ahora, levantemos nuestros agotados traseros por la espera en esa banca llena de hojas del otoño pasado, de los pétalos y flores ausentes.
Parece que la dicha nos llamaba hace rato, no sé por qué no escuchamos el "ring"...
Estaba y está sonando fuerte, lo mejor es, no creo que pretenda parar con su insistencia.
- ¿Aló?

(no me acuerdo del título, jajaja)
04:00 Am. Han pasado treinta minutos desde que despertó después de la escena más extraña y a la vez genial que haya visto en sus quince años de vida. En cincuenta y dos segundos miró a su al rededor, y cuatro minutos tardó en darse cuenta que no estaba soñando.
Del interior del tocadiscos, efectivamente escapó una bandada de pájaros. Aves, que se afirmaba, estaban  extintas.


"Start"
Tenía hambre, así que después de media hora observando aquellas dos puertas, se decidió y las abrió. Acto seguido, tragó cinco pares de zapatos, ocho trajes, algo asó como diez corbatas, un sin fin de camisas y pantalones (la ropa interior también). Devoró abrigos, bufandas y guantes, y todos sus colgadores. Se percató de dos maletas, pero las ignoró, al igual que ese tierno caballo de madera de algún episodio de su infancia, pero no tuvo piedad con aquellos cuadernos que registraron su pubertad y adolescencia.
Fotos y recuerdos, bocadillos fueron. Y con tres horas de intenso esfuerzo, se tragó el armario completo.
Su gato miraba algo estupefacto.
Después de setenta y dos horas de reposo, aquel hombre en calzoncillos y con un solo calcetín puesto, se dijo a sí mismo: "Estoy listo".
Ya era hora de una nueva vida.